Interruptor termomagnético: cómo elegir el correcto
El interruptor termomagnético es la protección eléctrica más común en un tablero eléctrico industrial: combina un disparo térmico ante sobrecargas sostenidas y un disparo magnético instantáneo ante cortocircuitos. Elegir mal su capacidad puede dejar sin protección un circuito o provocar disparos innecesarios.
Partes clave para elegir un interruptor termomagnético
Corriente nominal (In)
Debe ser igual o mayor a la corriente que consume la carga, pero sin sobredimensionar el conductor que protege.
Capacidad interruptiva (Icu)
Es la corriente de cortocircuito máxima que el interruptor puede interrumpir sin dañarse. Debe ser mayor a la corriente de falla disponible en el punto de instalación, algo crítico en tableros de baja tensión con alta capacidad de corto circuito.
Curva de disparo
Las curvas B, C y D definen qué tan rápido dispara el elemento magnético frente a picos de corriente. Cargas con arranques fuertes, como motores, suelen requerir curva C o D para evitar disparos falsos.
Número de polos
Va de 1 a 4 polos según si el circuito es monofásico, bifásico o trifásico, con o sin neutro protegido.
Interruptor termomagnético vs. otras protecciones
A diferencia de un relevador térmico independiente, el interruptor termomagnético protege tanto el conductor como el circuito frente a cortocircuito en un solo dispositivo, lo que simplifica el cableado del tablero. Puedes ver un ejemplo real en nuestro catálogo: el interruptor compacto tripolar de 250 A, dentro de la categoría de interruptores automáticos para control eléctrico industrial.
Recomendación práctica
Verifica siempre la corriente de falla disponible en tu instalación antes de fijarte solo en la corriente nominal: es el error más común al seleccionar un breaker. Si tu circuito incluye motores, revisa también nuestra guía de tipos de arrancadores de motor para coordinar la protección con el arranque.


